GRUPO SERENIDAD DE ALCOHOLICOS ANONIMOS
UNA NUEVA VIDA LIBRE DE ALCOHOLISMO

 


TERCER PASO
 
DECIDIMOS PONER NUESTRA VOLUNTAD
Y NUESTRA VIDA AL CUIDADO DE DIOS,
COMO NOSOTROS LO CONCEBIMOS


 Paso de Acción   



 

*Cualidades de este paso: (4)                                                                                                 
1.- Buena voluntad (intención de hacer bien las cosas)    2.- Medios para lograrlo,    3.- Sinceridad,  
4.- Formalidad.                      

 

             1Practicar el Tercer Paso es como abrir una puerta cerrada con candado. Todo lo que se necesita es una llave y la decisión de abrirla. Sólo hay una llave, y ésta se llama *1)buena voluntad. —Cuando nuestra buena voluntad ha quitado el candado, la puerta se abre casi por sí sola; y mirando hacia dentro, veremos un camino junto al cual está una inscripción que dice: “Este es el camino hacia la fe que obra”.
En los dos primeros pasos nos ocupamos de reflexionar. Vimos que éramos impotentes ante el alcohol, y también percibimos que alguna clase de fe, así sea en A.A. es posible adquirirla. Estas conclusiones no requirieron actividad, sino solamente aceptación.
             2Como todos los pasos siguientes, el Tercer Paso requiere acción firme; porque solamente actuando podremos librarnos del egoísmo que siempre ha impedido la entrada a Dios, o si se prefiere —a un Poder Superior—, en nuestra vida. Indudablemente que la fe es necesaria, pero con la fe por sí sola, no lograremos nada. Podemos tener fe y mantener a Dios fuera  de nuestra vida.  En consecuencia,  nuestro problema es  ahora  el  encontrar  cómo,  y  por qué medios podremos lograr que 2)El entre. El Tercer Paso será nuestro primer intento para lograrlo. De hecho, la eficacia del Programa de A.A. dependerá de la 3)sinceridad y 4)formalidad que hayamos puesto para llegar a la decisión de; poner nuestra  vida y nuestra voluntad al cuidado de Dios, tal como cada quien lo concibe.
                 3—Para todo principiante mundano y realista, este paso parece difícil, aun imposible. A pesar de lo mucho que quiera uno tratar de practicarlo, ¿exactamente cómo se puede lograr poner nuestra vida y nuestra voluntad al cuidado de Dios, tal como cada quien lo concibe?—. Afortunadamente los que lo hemos ensayado, y con los mismos recelos, podemos atestiguar que cualquiera puede comenzar a practicarlo. Podemos añadir que un principio por mas insignificante que sea, es todo lo que se necesita. Una vez que con la llave de la buena voluntad hemos  abierto el candado y entreabierto la puerta que se cerraba, nos damos cuenta de que siempre podemos abrirla un poco mas. Aunque nuestra obstinación nos cierre la puerta como sucede a menudo, siempre  podremos volver a abrirla con la llave de nuestra buena voluntad.
                4—Quizás pueda parecer que todo esto parezca misterioso y remoto, algo así como la teoría de la relatividad de Einstein, o un problema de física nuclear. No lo es en lo absoluto. Veamos lo práctico que realmente es. Cada persona que ha ingresado a A.A. y que tiene la intención de permanecer allí, sin darse cuenta ha empezado a practicar el Tercer Paso. ¿No es verdad que en lo que respecta al alcohol, cada una de esas personas ha decidido poner su vida al cuidado,  protección y guía de A.A.?—.  Se ha logrado poner buena voluntad para  desarraigar  nuestra obstinación  y nuestras propias ideas acerca del  problema  del  alcohol  para sustituirlas por las que A.A. sugiere. —Cualquier recién llegado que tiene buena voluntad, siente la certeza que A.A. es el único puerto seguro para el barco —a punto de hundirse— en el que él se ha convertido—. Si esto no es entregar nuestra vida y nuestra voluntad  a una Providencia  nuevamente hallada, ¿qué es entonces?.
                5—Pero supongamos que el instinto del alcohólico todavía se subleve y reflexione—. Sí, en lo que respecta al alcohol tengo que depender todavía de A.A., pero en todo lo demás debo conservar mi independencia. No dejaré que nada me  convierta a una nulidad. Si sigo encomendando mi vida y mi voluntad al cuidado de otro “alguien” ¿Qué va a ser de mi? Voy a parecerme al agujero de una rosca. —Esto desde luego, es el razonamiento con que el instinto y la lógica tratan de reforzar al *egotismo, y así frustrar el desarrollo espiritual. Lo malo es que con esta manera de pensar no se toman en cuenta los hechos. Y los hechos son estos—. Mientras más dispuestos estamos a depender de un Poder Superior, mas independientes somos en realidad. —Por consiguiente, la dependencia como la practica A.A., es en realidad una manera de lograr la verdadera independencia espiritual—.

 

*EGOTISMO - Exceso de Ego, Sentimiento exagerado de la propia personalidad.

 
            6—Examinemos por un momento la idea de dependencia en el nivel de la vida cotidiana—. Es asombroso descubrir en este terreno, lo mucho que en realidad dependemos y lo conscientes que de esto estamos. Toda casa tiene una instalación eléctrica que conduce a su interior la electricidad. Nos sentimos satisfechos de esa dependencia; deseamos desde luego que nada interrumpa el suministro de energía. Al aceptar así nuestra dependencia en esta maravilla, nos sentimos en lo  personal mas independientes. No solo somos más independientes, sino que estamos más cómodos y más seguros. La fuerza fluye por donde se le necesita. La electricidad, silenciosa y con seguridad satisface nuestras más insignificantes necesidades cotidianas, y también otras más importantes. —Por ejemplo: Allí está el enfermo de poliomielitis que vive dentro de un pulmón mecánico el cual, depende con toda confianza de un motor, que proporciona la respiración que necesita el enfermo y lo mantiene vivo—.
                  7Pero en el momento que se pone a discusión nuestra dependencia mental o emocional, reaccionamos de una manera distinta. Reclamamos el derecho a decidir por nosotros mismos, el cómo pensar y cómo actuar. Claro que consideramos los dos lados del problema, y escuchamos atentamente a quienes nos aconsejan, pero todas las decisiones las tomamos nosotros. Nadie  se va a meter con nuestra independencia personal. Además, pensamos que no debemos confiar en nadie. Estamos seguros de que nuestra inteligencia respaldada por nuestra fuerza de voluntad, puede bien controlar nuestras vidas interiores y garantizarnos el éxito en este mundo. —Esta soberbia filosofía, en la que cada hombre hace el papel de Dios tiene buen aspecto; pero debe someterla a prueba de ácido. ¿Qué tan buen resultado da? Una mirada al espejo debe contener la respuesta que necesite cualquier alcohólico—.
                 8—Si su propia imagen en el espejo le resultara demasiado agobiante de contemplar, y a menudo lo es, puede observar en personas “normales”, los resultados de la confianza desmedida que estas tienen en sí mismas. Por todas partes las verá dominadas por la cólera y por el miedo, y a la sociedad dividida en grupos que pugnan entre sí. Cada grupo dice a los demás—. Nosotros tenemos la razón y ustedes están equivocados. —Si un grupo tiene la suficiente fuerza, se impone a los demás vanagloriándose de su rectitud. Por todas partes sucede lo mismo en el terreno del individualismo. El resultado de todo este esfuerzo poderoso es: menos paz y menos fraternidad. La filosofía basada en la vanagloria de la propia rectitud, no está dando resultados satisfactorios. Es evidente que conduce a la ruina—.

                9Por consiguiente, los que somos alcohólicos, podemos considerarnos afortunados. Cada uno de nosotros ha librado su propia batalla en el conflicto de la vanagloria de la propia rectitud, y hemos sufrido bastante en el encuentro para ya desear encontrar algo mejor. De manera que es por la circunstancia y no por virtud, por lo que hemos llegado a A.A.  por haber admitido la derrota. Por lo tanto, hemos adquirido los fundamentos de la fe, y ahora queremos tomar una decisión para poner nuestra voluntad y nuestra vida, al cuidado de un Poder Superior, como cada quien lo concibe.
                 10—Nos damos cuenta de que la palabra dependencia resulta tan desagradable a muchos psiquiatras y psicólogos, como también a los alcohólicos.  Como nuestros amigos profesionistas, también nosotros nos damos cuenta de que hay formas perjudiciales de dependencia. Hemos tenido la experiencia de muchas de ellas. Por ejemplo: una persona adulta nunca debe tener demasiada  dependencia emocional de su  padre o madre. Si no fue destetado a tiempo debe darse cuenta de ello. Esta forma de dependencia defectuosa, ha sido la causa de que muchos alcohólicos rebeldes llegaran a la conclusión de que la dependencia en cualquier forma es perjudicial. Pero la dependencia en un  grupo de A.A.  o en un  Poder Superior,  no  ha tenido resultados perjudiciales—.
                 11—Veamos un caso, cuando se desató la segunda guerra mundial, este principio espiritual tuvo su prueba máxima. Los miembros de A.A. que prestaron su servicio militar, se dispersaron por todo el mundo. ¿Aceptarían la disciplina y se mantendrían firmes bajo fuego? ¿Soportarían la monotonía y las calamidades de la guerra? ¿Los sostendría hasta el fin la clase de dependencia que habían conocido en A.A.? Si, sí los sostuvo hasta el fin, incluso hubo entre ellos menos recaídas y “borracheras secas” que entre los A.As. que estaba a salvo en sus hogares. Demostraron la misma capacidad de resistencia y valor que los demás soldados. Lo mismo en  *1)Alaska que en 2)Palermo, su dependencia en un Poder Superior surtió efecto, y eso en lugar de ser una debilidad constituyó su principal fuente de fortaleza—.

 

*1.- Alaska: situado en el extremo noroeste (NE) del continente americano. CapitalJuneau
 2.- Palermo:   Ciudad capital de la región autónoma de Sicilia y de la provincia de Palermo.

 
               12—Así que, exáctamente ¿cómo puede un alcohólico que tiene disposición, seguir poniendo su vida y su voluntad al cuidado de un Poder Superior? Hemos visto que ha empezado a lograrlo, al confiar en A.A. la solución de su problema alcohólico. Por ahora lo más probable es que ya se haya dado cuenta de que tiene otros problemas además del alcoholismo, y de que algunos de estos no  puede resolverlos con toda la determinación y el valor de que es capaz. Sencillamente no los cambia; lo hacen desesperadamente infeliz y amenazan su recién lograda sobriedad. Nuestro amigo todavía es (1) víctima del remordimiento y del (2) sentido de culpabilidad, cuando piensa en el ayer.  (3) La aflicción lo domina cuando piensa en aquellos a quienes todavía odia o envidia.   (4) Su inseguridad económica lo preocupa hasta enfermarlo.  (5) El pánico lo domina  cuando piensa  en todas las puertas que el alcohol  le  ha cerrado.  (6) ¿Y como va a arreglar ese problema que le  hizo  perder la estimación de su familia y distanciarse de ella?  Con su valor solitario y sin ayuda de nadie, no lo logrará.  Seguramente que ahora necesita depender de “algo o de alguien”—.
                 13—Al principio, lo mas probable es que ese “alguien” sea su mas allegado amigo en A.A. o su Padrino. Tiene la seguridad de que sus serias dificultades, ahora agudizadas por que no puede usar el alcohol para aliviarlas,  tambien pueden resolverse. —Desde luego su Padrino indica que la vida de nuestro amigo todavía es incontrolable a pesar de estar sobrio, y que después de todo apenas está en el principio del programa de A.A. Una sobriedad más prolongada, por la admisión de que es alcohólico y por su asistencia a varias reuniones, está muy bien desde luego; pero lo más probable es que este estado todavía esté lejos de significar una sobriedad permanente y una vida satisfecha y útil—. Allí es donde entran los demás pasos del Programa de A.A. Nada que no  sea una acción continua basada en ellos como
**Norma de vida, puede dar el tan deseado resultado—.

 

*Problemas del recién llegado (6)
**Programa de A.A. Primero: un programa de vida, después una norma de vida.

 

                 14Entonces se nos aclara que los otros Pasos del Programa de A.A. solo se pueden practicar con éxito, cuando se ha ensayado el Tercer Paso con empeño y perseverancia. —Esta afirmación puede sorprender a los recién llegados que no han experimentado mas que una continua desanimación y una creciente convicción de que la voluntad humana no vale nada. Se ha persuadido y con razón, de que además del problema del alcohol, muchos otros no podrán vencerse únicamente con una valerosa embestida,  si la  fuerza proviene del individuo aislado. Pero  por ahora parece que hay ciertas cosas que el enfermo por sí mismo puede  hacer el solo. De acuerdo a las circunstancias particulares, y por  sí solo, necesita desarrollar la cualidad de la  buena voluntad. Cuando adquiere la buena voluntad, él mismo podrá decidir a esforzarse. Tratar de lograrlo es un acto de su propia voluntad. Todos los Doce Pasos requieren un esfuerzo individual del individuo, para poder amoldarse a sus principios, y así a la voluntad de Dios—.
               15Cuando empezamos a amoldar nuestra voluntad a la de Dios, es cuando empezamos a usarla debidamente. Para todos nosotros ésta ha sido una revelación admirable.  Nuestro mal ha sido el mal uso de la fuerza de voluntad. Con ella tratamos de demoler todos nuestros problemas, en vez de tratar de que estuvieran de acuerdo, con las intenciones de Dios para con nosotros. Conseguir que vaya aumentando nuestra capacidad para lograrlo, es el propósito de los Doce Pasos de A.A., y el Tercer Paso nos abre la puerta.
               16Una vez que estamos de acuerdo con estas ideas, resulta fácil en realidad empezar a practicar el Tercer Paso. Cuando tenemos disturbios emocionales, o momentos de indecisión, podemos hacer una pausa y decir “Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar. Valor para cambiar las que si puedo y; sabiduría para conocer la diferencia. Hágase tu voluntad y no la mía”.

 

 


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